Situada en Coronel Suárez, esta empresa se especializa en la confección de silajes de maíz
y sorgo con una fuerte presencia en el mercado y cubriendo una amplia zona de la
Provincia de Buenos Aires. Ensilan más de 10.000 hectáreas al año o 250.000 toneladas
de materia verde, lo que resulta en 100.000 millones de litros de leche o 10.000 millones
de kilos de carne vacuna

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Margiotta Silajes a cargo de su propietario y fundador, Miguel A. Margiotta, cumple un cuarto de siglo de trayectoria en nuestro país. Viajamos a Coronel Suárez, Provincia de Buenos Aires, a conocer sus plataformas logísticas y operativas. Allí, charlamos amenamente con su dueño.

-¿Cómo fueron los inicios de la firma? Margiotta Silajes fue fundada en el año 1989 por mí, en la Ciudad de Coronel Suárez, donde hoy tiene toda su base operativa. Comenzó con un puñado de fierros viejos, pero en manos de un joven que por esos tiempos tenía 21 años, visión y empuje para crecer.

-¿Cuál fue tu gran salto como empresario? En 1998 viendo que en el mercado argentino había muchos equipos chicos como los míos y que la competencia crecía día a día, tomé una gran decisión de la que jamás me voy a arrepentir. Compré en Alemania la primera máquina autopropulsada John Deere de 500 HP de potencia, que me iba a asegurar el primer paso al cambio. Ya lo venía estudiando desde hacía mucho tiempo, pero no era una decisión fácil tomar, ya que también necesitaba invertir en camiones y tractores de gran porte que acompañaran tal inmensa máquina. Ya no era una empresa con cuatro equipos chicos, sino una gran empresa de silajes con un solo equipo, pero de dimensiones que superaban todo lo conocido, y la primera empresa con estas características en el país.

-¿De qué se trata la técnica del silaje? Proviene de Europa donde los animales permanecen encerrados en establos y se desarrolló esta forma de conservación de forrajes, que consiste en guardar en verano lo que sobra de forraje verde para usarlo con los animales en invierno, que es cuando falta, por cuestiones del clima riguroso.
-¿En qué consiste el proceso? Comienza con una máquina picadora, que es arrastrada con un tractor y que pica/corta el forraje verde
en pedacitos de un centímetro de largo y, a la vez, lo expulsa con mucha velocidad arriba de carros o camiones que lo llevan a un lugar dentro del mismo campo, donde se deposita en grandes bolsones iguales a los que tienen granos o en grandes silos: “puentes”, que son como tortas muy grandes que se pisan con tractores para remover el aire y producir un efecto anaeróbico. Los tractores van  pisando continuamente el forraje para la compactación, una buena fermentación y un muy buen silo, que después de varios meses puede ser consumido por los animales, que luego producirán carne o leche.

-¿Cuáles son los cultivos que se ensilan, en qué
momentos y qué producen en la cadena alimentaría? El maíz es el más importante de todos ya que posee calidad y volumen, le siguen las pasturas, cebadas, sorgos, trigos y todo lo que el productor quiera picar/ensilar. Gracias a las tecnologías hay cada vez
más variedades de maíces y sorgos, lo cual permite sembrar en distintas fechas y contar con mayor cantidad de cultivos sembrados y más trabajo. También hay una tendencia mundial a que los animales estén cada vez más encerrados, para liberar los campos a la agricultura. Nosotros brindamos el servicio de llevarle el alimento a la boca del animal. Se ensilan seis meses al año desde octubre a abril y los otros seis meses son dedicados a las reparaciones y cambios de equipos. Empezamos ensilando 1600 hectáreas por año en sus comienzos y hoy estamos alcanzando las 12 mil hectáreas por año.

-¿Cómo se traducen estas cifras en términos productivos? Si ensilamos 12 mil hectáreas por año a un promedio de 25 toneladas por hectárea, tenemos un total de 300 mil toneladas por año que estamos procesando con todos los equipos. Esta cantidad de forraje es lo que producirá luego 40 millones de litros de leche que serán producidos por vacas de los campos de nuestros clientes y que la industria se encargará de procesar e industrializar para que llegue a la mesa de los argentinos en forma de todo tipo de lácteos. Es decir que somos un eslabón muy importante en la cadena alimentaria de nuestro país.

-¿Cómo prospera Margiotta Silajes en la actualidad? La empresa se encuentra posicionada entre las más grandes del país en esta actividad. Cuenta con 40 empleados y una flota de equipos con maquinarias de primer nivel en volumen y tamaño. Hace días recibimos una picadora de forrajes Claas Jaguar de 1000 HP de potencia y 10 metros de corte, una máquina que puede hacer por día 100 hectáreas de silaje con una capacidad para procesar 2 millones de kilos de forraje por día. Hoy esto es único. También disponemos de grandes camiones 6×4 que transportan hasta 100 metros cúbicos de forrajes, tractores John Deere doble tracción de gran porte y ocho ruedas, camionetas 4×4, grandes talleres móviles para realizar reparaciones en el campo, depósitos con repuestos para cada equipo, tanques de combustible para muchos días de trabajo, y grandes galpones para guardar y reparar todo.

-¿Cuáles son las proyecciones a futuro? Dios mediante, seguiremos avanzando. Hoy tengo 46 años y considero que soy muy joven para descansar. Apostamos día a día a un crecimiento continuo, pero sobre todo al compromiso con nuestro trabajo por un mejor futuro para las generaciones venideras que habiten este hermoso país.